Abraham
Reisin
El apoyo quebradizo de los recuerdos...(Aníbal
Ponce)
Un
llamado telefónico...la voz de Adela me informa,
una mala noticia, silencio, respondo desolado, se nos fue
Abraham, le expreso mi dolor.
Una
catarata de recuerdos con nostalgia se van acumulando y
trato de ordenarlos.
La
Barra, poesía quinceañera escrita por Abraham,
detalla el andar del grupo que todas las tardes nos reuníamos
en la Plaza de Moisés Ville...
Comienza
así: Era la tarde y la hora en que el sol la cresta
dora...de los Pinos de la Plaza, inspirado en La Cautiva
de Esteban Echeverría.
La
integrábamos, Abraham, Coco, Gustavo, Todl, Torito
Finvard, Montze y yo, siempr había varis más
que en estos momentos se desdibujan.
Otras
veces nos encontrábamos en el Boliche de Jaime a
conversar sobre nuestras lecturas, travesuras, amoríos
no correspondidos...acompañados por “vurscht”.
Abraham
colaboraba en la Panadería de su padre, en la clásica
“jardinera” tirada por el Ñato –
el servicial caballo, que se detenía amaestrado en
los domicilios de los clientes – Yo lo esperaba en
el lugar convenido y lo acompañaba en todo el trayecto,
así era más ameno el trabajo.
Otra
vez, en el Centro de Ex-alumnos de la Escuela Fiscal organizamos
un torneo de ajedrez, muchos fueron los intervinientes y
para solventarlo aportamos unas módicas monedas.
El
ganador fue Abraham, 2º Gustavo, el tercero fui yo.
Como estudiaba en Rafaela fui encomendado en adquirir la
medalla alusiva, como no me alcanzó para el lápiz
automático agregué unas chirolas, para poder
entregarle a Gustavo.
Quiero
destacar la solidaridad de Abraham no sólo esa vez...estudiando
en Rafaela salí aplazado en una lección y
el profesor me intimó a prepararme mejor y nuestro
querido amigo se ofreció a copiar del Diccionario
Enciclopédico de la Biblioteca Kadima un largo texto
sobre el agua que fue el tema propuesto y me puso un 10
gracias a la diligente acción de Abraham.
Siempre
manteniendo abundante correspondencia muy amena y fueron
corriendo los años, cada uno tomó su rumbo,
Abraham en Buenos Aires y yo en Rosario, siempre en contacto,
Faivl y Rosa en Moisés Ville, Nache en Córdoba,
Tata Correa y Mauro en Buenos Aires, perdón si por
el tiempo y la nostalgia no detallo más.
Me
informó que los moisevillenses se reúnen en
cenas anuales y decidí concurrir y una duda ingenua
me surgió y se la plantee a Abraham, quién
con sonrisa socarrona ni me contestó. Su modestia
le impidió aceptar que era él el que vertebró
tan magnífica idea y así nació también
la Fundación Moisés Ville acompañado
por los entrañables coterráneos, para aportar
al Museo, al Hospital y al Cementerio.
Y
así desgrano con nostalgia recuerdos “cachuzos”,
cachos de vida y amistad imperecedera a través de
largos y fructíferos 70 años.
Se
nos fue...NO, queda el recuerdo imborrable de Abraham.
Yaco
La
redacción es fruto de mis recuerdos, la escribí
yo Joaquín Trumper, Yaco.
La
frase del epígrafe es de Anibal Ponce, médico,
filósofo, autor de varios libros como Sarmiento,
Constructor de la nueva Argentina, La vejez de Sarmiento
y muchos otros.
Con
respecto a las personas nombradas en el texto:
Coco
es Samuel Yuffe que vive en Buenos Aires; Nache es el Dr.
Najman Wolf; Menis vive en Córdoba; Gustavo Saks
(F); Todl es Teodoro Novick, (F); Torito 2 es Jacobo Finvarb
(F); Montze es Salomón Temkin (F); Jaime Kindel (F);
Torito es Mauro Schapchuk (F); Rosa Biss y Faivel Trumper
viven en Israel; Adolfo Charovsky y Yanque Veve, (F)